

Gráfico de la ruta del Río de Rubionzo
y Robledal de Zarrizuela en Saro
|
|
Río de Rubionzo y Robledal de Zarrizuela
en Saro
| DESNIVEL |
300 metros, entre 150 y 450 m. |
| DURACIÓN |
Tres horas. |
| DIFICULTAD |
Fácil.
|
| ÉPOCA RECOMENDABLE |
Todo el año, con especial interés
al comenzar la primavera. |
Descripción general de la ruta
Se trata de la cabecera de un pequeño valle
de origen fluvial labrado sobre materiales arcillosos por un torrente
de montaña, el río de Rubionzo.
El bosque atlántico, en forma de un extenso robledal
que coloniza la ladera orientada al Norte, los restos de la actividad
ligada a la generación de energía desde el siglo XVIII mediante
el aprovechamiento de los recursos hidráulicos, y el actual modelo
de explotación del medio, semejante al pasiego y basado en la parcelación
de la superficie pastable y el cierre de las fincas, son otros de los
atractivos de la ruta.
Partimos desde la plaza de Llerannnnna, frenteal ayuntamiento
de Saro. Abandonamos el pueblo a través del puente que cruza el
río Rubionzo, hacia el Sureste, por una pista ascendente que deja
a la izquierda una antigua fábrica de electricidad, en funcionamiento
hasta la segunda mitad del siglo.
La presencia en el pueblo de la antigua ferrera de La Magdalena,
donde se fundió mineral de hierro hasta mediado el XIX, cuando
se transformó en molino harinero con fábrica de chocolate,
es otra muestra de la utilización tradicional de los ríos
del municipio como generadores de energía. Podemos ver los restos
del edificio junto al puente que atraviesa el río de Llerana en
dirección a Coterillo o a Esles.
Al entrar en la del Rubonzo, abandonamos la otra
cuenca de drenaje del municipio, la del río Llerana, de mayor radio,
y cerrada hacia el Este por el cordal que une Malladas, El Cueto y el
Salao, divisoria orográfica y administrativa con el Miera.
Nos dirigimos hacia el Sureste por un tramo de camino carretero, el segundo
a la derecha después del puente, que transita entre pastizales
y vegetación atlántica dominada por avellanos, acebos y
robles. El camino aparece enlosado en el centro y cerrado a la derecha
por una pared de piedra que lo separa de las fincas.
Alcanzamos un rea ms abierta y caminamos sobre un nivel de
terraza cuaternario depositado por el río varios metros por encima
del nivel del cauce actual. En la ladera izquierda del camino se reconoce
un canal que descendía hacia la fábrica de electricidad
desde una presa cuyo cierre aún puede verse aguas arriba. Unos metros
por encima, en buen estado, y sin actividad desde la década de
los setenta, encontramos un molino harinero que conserva aún la
maquinaria original. Se accede, a la derecha del camino, por un puente
de un sólo ojo, donde destaca el arco de medio punto que lo forma.
Sobrepasado el molino, y cien metros antes de alcanzar el río,
tomaremos a la izquierda un camino ascendente que cambia el rumbo hacia
el Este.
La ladera aparece aqu colonizada por el tojo, y el corte del camino
muestra cantos rodados entre la arcilla, testimonio de un período
en el que el río tuvo mayor capacidad de arrastre.
La panorámica sobre el valle es ya completa en este punto. Hacia
el Este se ve la parte occidental de Picojeniro, y hacia el Sur y Suroeste,el
núcleo de Abionzo, y el robledal de Zarrizuela, que se extiende
por la ladera opuesta en forma de semicírculo entre los doscientos
y los cuatrocientos metros de altura.
Caminamos desde aquí por una pista de tierra que ha sido abierta
para la extracción de madera del pinar de repoblación que
queda a nuestra espalda, y que separa el robledal y el bosque de ribera
del pinar.
Nos encontramos en un bosque mixto de frondosas dominado por el robledal
de Quercus robur, la especie de roble que mejor se adapta a los fondos
de valle húmedos y ricos en nutrientes.
Junto a él, en las zonas próximas al río,
los alisos, acebos, avellanos, tilos, fresnos, laureles y espinos, conforman
un ejemplar bosque de galería.
Al divisar las dos primeras cabañas junto al río, descendemos
por una pista que nos conduce al único puente que lo atraviesa
aguas arriba del molino. Las cabañas se asemejan en su morfología
a las pasiegas por el acabado exterior y la cubierta de pizarra, la reducida
altura de la planta inferior indica su orientación para el ganado
lanar. El objetivo aquí es penetrar en el robledal siguiendo el
curso de un pequeño arroyo afluente del Rubionzo, que circula entre
higueras de gran porte y nace un centenar de metros más arriba
de una surgencia karstica.
En el río aparecen con frecuencia formas de erosión
fluvial, entre las que destacan algunas "marmitas de gigante",
pozas generadas por abrasión en movimientos turbillonares.
Al regresar a la vía principal, pronto alcanzamos un rellano en
la ascensión entre los pinos, y descendemos desde aquí hacia
el río en el marco de un bonito bosque de avellanos. Cruzamos sin
dificultad el cauce y ascendemos entre los prados de la mies de Abionzo,
para alcanzar este núcleo a través de una pista acondicionada para
el acceso a las fincas.
Antes de llegar a la plaza, la perspectiva hacia el Sur, sobre el valle,
es espectacular; hacia el Sureste, sobre el robledal De Todos, los Picones
de Sopeña, divisoria entre el Pisueña y el Miera; al fondo
del mismo cordal, la mole caliza de Valnera; hacia el Sur, el puerto de
La Braguía, divisoria con el Pas, y hacia el Oeste el hayedo de
Aloños.
El fondo de valle, abriéndose progresivamente hacia
el norte, ofrece los caracteres típicos de los valles interiores
cantábricos, con un lecho mayor amplio, donde se asientan los núcleos
de población y las praderías más productivas, y un
pie de monte fértil que da cabida a fincas de diente cercadas y
acompañadas siempre de una cabaña para la estabulación,
al menos estival, del ganado. Entre Selaya y Villacarriedo, tapizada por
un pequeño robledal, el Pisueña ha elaborado una terraza
fluvial de unos setenta metros de desnivel, que pierde altura hacia el
Norte, y sobre la que se asienta el núcleo de Tezanos.
Desde la plaza de Abionzo, tomaremos el camino de Arroyo para recorrer
el último tramo de la ruta en descenso hacia Llerana, en rumbo
Norte. Lo hacemos primero junto a unos prados aterrazados, estrategia
que deriva en un mayor aprovechamiento del espacio y de la escorrenta
superficial. Después atravesamos el robledal de Zarrizuela y alcanzamos
el río aguas arriba del molino que nos serva de referencia
antes de llegar de nuevo al punto de partida en Llerana.
El robledal y el bosque mixto de especies planocaducifolias constituye
la formación típica de las tie de partida en Llerana.

|
|