Patrimonio Civil

Arquitectura civil
La casa de dos plantas con solana
Los palacios
Las torres
Las agrupaciones de casas en hilera
La cabaña pasiega, una forma de vida

 

 


Arquitectura civil

La actualidad arquitectónica de los pueblos de la comarca viene definida especialmente por las agrupaciones de casas en hilera o entre medianeras. Contrariamente a lo habitual en otros valles de la región no aparece apenas la casa "llana", es decir la casa en planta baja, con una altura modesta, rodeada de huerto y precedida de jardín.

Es más frecuente una variedad de esta que en los valles occidentales de Cantabria recibe la denominación de casa "de pajareta", se caracteriza por una mayor altura, que permite ya disponer de vivienda en dos plantas, y especialmente de pajar, para el almacenamiento de hierba seca y de los productos de las cosechas. Se la puede considerar un eslabón de transición entre la casa llana y la casa de dos plantas con solana.

Entre ambas opciones aparecen a menudo aproximaciones a ambos tipos, con la incorporación de pequeñas balconadas que sólo ocupan parcialmente la fachada.

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Casa de dos plantas con solana en Esles de Cayón

 


La casa de dos plantas con solana

La casa de dos plantas con solana y soportal es la más habitual en el Pisueña. Aislada o agrupada, tiene su origen durante el siglo XVII, en relación directa con la introducción en la región del cultivo del maíz, de una parte porque se requiere un lugar para su secado, de otro lado porque supone una mejora sustancial de las economías rurales y permite la realización de proyectos constructivos más ambiciosos.

Presenta planta rectangular, de manera que uno de los lados menores constituye la fachada, expuesta siempre a la solana. La planta baja presenta un soportal que da acceso a la cuadra. Delante de la fachada principal, una pequeña corralada cerrada permite la instalación de pequeños cobertizos para guardar los aperos de labranza.

La balconada se sitúa en uno de los muros menores, generalmente en el de la fachada, y en ocasiones en ambos. Se construye a partir de una gran viga en madera que se apoya sobre el muro y soporta las viguetas perpendiculares que conforman el piso del balcón.

La cubierta, a dos aguas, presenta el caballete paralelo a la fachada. Es habitual que un ancho alero sobresalga protegiendo la solana.

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Palacio de Donadío. Selaya

 

 




Palacio de Soñanes. Villacarriedo

 



Palacio de Gómez Barreda. Saro.

 

 




Palacio de Gándara. Castañeda

 

 


Los palacios

Los palacios de la comarca datan de los siglos XVI y XVIII . Dos de ellos, Soñanes y Donadío responden a una práctica habitual en muchas de estas construcciones en la región, y es que surgen como extensión de una primitiva torre medieval, circundando a la misma. Dejando patente el antiguo esplendor señorial, las mejores representaciones las encontrará el viajero en Villacarriedo, Castañeda, Selaya y Saro.

Palacio de Donadío. (SELAYA).
En la plaza de Las Colina, frente a la bolera, encontramos el Palacio de Donadío, construcción del siglo XVI, formada por una torre central defensiva y un palacio de planta rectangular que la circunda. La torre, igual que la fachada principal es íntegramente de sillería, y presenta elementos decorativos como almenas y cubos. La portada de la fachada principal es clasicista, con dos columnas flanqueando la puerta. La portalada da entrada a través de un arco de medio punto a una corralada con árboles ornamentales, y sobre su vano de ingreso se localiza una pieza armera, correspondiente a las armas de Arce. Se ven también escudos en lo alto de los esquinales y un tercero sobre el frontón curvo que preside el balcón principal.

Palacio de Soñanes. (VILLACARRIEDO).
Declarado Bien de Interés Cultural en 1981, el Palacio de Soñanes fue mandado construir por Don Juan Antonio Díaz de Arce y Pérez del Camino, natural de Villacarriedo, que fue Caballero de Santiago, agente general de Felipe V en Roma durante la Guerra de Sucesión e intendente general en el Reino de Aragón.

El palacio, que se encuentra en el barrio de Camino, está construido en piedra sobre la primitiva torre feudal donde nació Díaz de Arce, quien durante su estancia en Roma conoce al arquitecto italiano Cossimo Fontanelli y le encomienda el diseño de los planos. Esta gran obra arquitectónica es construida entre 1718 y 1722 por canteros montañeses, los cuales han reflejado en la obra elementos arquitectónicos y ornamentales propios de nuestra tierra.

Tiene planta cuadrada y en la parte central se localiza la originaria torre, sobre la que se define una gran escalera monumental que conduce al conjunto de las estancias distribuidas en tres pisos.

Presenta dos fachadas de iguales características en las que destacan las columnas corintias con fustes estriados, salomónicos y abalaustrados, los frisos adornados con motivos vegetales, las gárgolas y acróteras y el amplio balcón corrido de hierro forjado. Interiormente, una de las habitaciones más distinguidas del palacio fue la biblioteca, testigo de las distendidas tertulias que mantenían figuras tan importantes como José María Pereda, Marcelino Menéndez Pelayo, Emilia Pardo Bazán, Amós de Escalante, Mateo Gayo, y otros muchos. En la actualidad y tras una importante restauración se ha abierto al público como hotel de lujo.

Palacio de Gómez Barreda. (SARO).
En Saro se encuentra el Palacio de Gómez Barreda, típica representación de casona con torre del siglo XVIII. El conjunto está formado por el recinto palaciego al que da acceso una gran portalada, y la capilla dedicada a la Virgen de Guadalupe, adosada a su derecha. El palacio, construido íntegramente en sillería, consta de una torre de tres pisos y un cuerpo de planta rectangular en cuya fachada se abren tres arcos de medio punto que dan entrada al soportal. El escudo que lo preside representa los apellidos de Don Juan Antonio Gómez Barreda, sobrino del que comenzara la construcción del recinto dedicando la capilla a la Virgen de Guadalupe, Don Alejandro Antonio Gómez Barreda, indiano en México. La entrada a la capilla es independiente al palacio y se halla presidida por una espadaña y un frontón con la imagen de la virgen.

Palacio de Gándara. (Villabáñez, CASTAÑEDA).
El Palacio de Gándara se localiza en Villabáñez, Castañeda, y en la actualidad es conocido como la Hostería de Castañeda. Se halla enmarcado en un paraje salpicado de árboles ornamentales, setos y jardines, donde la presencia de numerosos escudos informa de su antiguo esplendor señorial. Dentro de la finca, se distinguen diversas dependencias dedicadas a usos distintos: situadas a la entrada, están las antiguas caballerizas, hoy convertidas en restaurante; al adentrarnos en el jardín aparece la casa palacio, del siglo XVI, con los escudos de Gándara y alianzas. Frente a ella, está la capilla de San Juan, en cuyo interior encontramos tallas del siglo XVIII e importantes ejemplos de la pintura barroca de Cantabria. En ella destacan tres escudos con cruces de caballeros.



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Torre de cronología posterior. La Abadilla de Cayón.

 


Las torres

No son muchas las torres que podemos encontrar en la comarca. Al margen de las que aparecen como núcleo central de los Palacios de Soñanes y Donadío, cabe mencionar Torrevieja en Santa María de Cayón, el palacio de Pino en Penagos y una tercera en La Abadilla de Cayón de la que sólo se conserva íntegramente la fachada principal.

Las primeras son edificios medievales, altos y estrechos, con una clara vocación militar, defensiva, pues eran refugio de caballeros, escuderos e hidalgos. Son de piedra, sólidamente construidas, con muros especialmente gruesos de mampostería o sillería, cubierta a cuatro aguas, almenas y saeteros debajo de los voladizos del tejado.

La estructura interna es sencilla, con cuatro plantas, la inferior como bodega, El piso principal destinado a la recepción y habilitado como sala de banquetes, y los dos superiores como habitación y residencia del señor y su séquito. Cada uno de los pisos se comunica con el resto mediante una escalera adosada al muro, de uno o dos tramos en cada planta, y construida normalmente en madera.



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Agrupación de casas en hilera en el barrio de la rozada. Tezanos.

 


Las agrupaciones de casas en hilera

El rasgo arquitectónico más característico de los pueblos del Pisueña es la agrupación de casas en hilera, y es que la forma de cada uno de los núcleos queda definida básicamente por los barrios que se forman a partir de estas agrupaciones.

En ocasiones son el resultado del crecimiento de un grupo familiar a partir de la casa matriz paterna. Cuando los hijos siguen con la actividad ganadera de los padres, y esto ha sido práctica generalizada en el pasado comarcal, el modo más barato y sencillo de disponer de una vivienda es aprovechar un muro lateral de la casa ya construida, que hace las veces de medianera con la nueva vivienda, para adosar al lado otra casa.

Otras veces, las menos, aparecen únicamente dos casa adosadas como un sólo edificio, resultado generalmente de ampliaciones y mejoras de una antigua cuadra.



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Paisaje Pasiego. Selaya.

 




Cabaña pasiega. Guzmazán. Selaya.

 



Habitación. Interior de la cabaña.

 



Cabañas pasiegas. Pisueña. Selaya.

 


La cabaña pasiega, una forma de vida

Si algún elemento merece ser especialmente destacado en el conjunto del patrimonio cultural de la comarca ese es la cabaña pasiega. Su característica distribución sobre el territorio no es sino un reflejo del modo de ocupación del espacio cultivable. El sistema pasiego de explotación, apoyado en mudas estacionales con los ganados en busca de los mejores pastos en cada periodo del año, exige una distribución altitudinal de los pastos y de las fincas. A cada finca acompaña siempre una cabaña, que en las zonas de altura no es más que un refugio para el ganado y en el fondo de valle se convierte en vivienda en muchas ocasiones.

Lo primero que destaca de su aspecto externo es el tejado de pizarra y la sobriedad del edificio. Se levanta en piedra y madera, es de dos plantas, la inferior para el ganado y la superior como pajar. Cuando se hace necesario, en la parte superior se habilita un espacio para la vivienda. El acceso al piso superior, se realiza por una amplia escalera exterior de piedra.

La planta baja tiene en el centro una depresión lineal sirve para evacuar el abono al exterior. A ambos lados del calce, se distribuyen las plazas para el ganado, los aciles. En la base de los muros laterales se coloca el pesebre.

El piso superior, sobre un entablillado en madera, da cabida al pajar, en donde se acumula la hierba seca que servirá durante el invierno para alimentar al ganado. Cuando la cabaña es "vividora", se habilita un apartado como cocina y habitación. En el mismo recinto, tienen cabida el lar, apartado enlosado para el fuego, con un brazo de madera que pende del muro, y la habitación, generalmente un camastro de madera acomodado con hierba seca sin más alarde ni comodidad.

La sobriedad que caracteriza a la cabaña está en la línea de una forma de vida definida por la atención prioritaria al ganado sobre todas las cosas. Hay un dicho popular, muy recurrido en el ámbito pasiego, que ratifica esta idea, dice así : " Entre la enfermedad por la puerta de la casa y no por la de la cuadra".

Recomendamos visitar las cabañas pasiegas de los municipio de Selaya y Villacarriedo, así como las que se encuentran en las zonas altas de Santa María de Cayón. Los ejemplares más antiguos de la comarca aparecen en la cabecera del Pisueña, en el entorno de Losa, aguas arriba del núcleo de Pisueña.




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